Piratas
10, 29 de 2005-04-29 de 2005
Submarino nuclear de papel
La monarquía inglesa fiel a su política ancestral, luego de sus ahora olvidados demoledores ataques a la integración de la Comunidad Europea, puso como condición a la aprobación de la Constitución de esta, que se reconozcan como "territorios de ultramar" a las usurpadas tierras a la República Argentina, conocidas como Islas Malvinas,Georgias y Shetland del Sud.
Culminando su férrea política de dominación con aliados acordes a sus necesidades estratégicas, Inglaterra va en pos de sus objetivos, con la misma precisión con la que hundió nuestro destructor- fuera de la zona de exclusión - y que costará la vida de 400 jovenes oficiales de la Marina de Guerra Argentina.
Las reacciones no demoraron, en el marco de la diplomacia de la protesta y citación de embajadores para hacerles presente nuestra indignación y repulsa. Pero no fué una manifestación que englobe a la nacion Argentina en su totalidad, ni el congreso se reunió extraordinariamente, ni hubo un paro simbolico de 5 minutos en la vida nacional. Ni el Capital ni el Trabajo hicieron oír su voz de repudio. Ni siquiera con la vehemencia piquetera cuando defienden intereses propios del sector. Pero Argentina sigue de pie, aún parece que no se da cuenta de que estos globos de ensayo - mortíferos - son una muestra, solo una muestra.
La monarquía inglesa fiel a su política ancestral, luego de sus ahora olvidados demoledores ataques a la integración de la Comunidad Europea, puso como condición a la aprobación de la Constitución de esta, que se reconozcan como "territorios de ultramar" a las usurpadas tierras a la República Argentina, conocidas como Islas Malvinas,Georgias y Shetland del Sud.
Culminando su férrea política de dominación con aliados acordes a sus necesidades estratégicas, Inglaterra va en pos de sus objetivos, con la misma precisión con la que hundió nuestro destructor- fuera de la zona de exclusión - y que costará la vida de 400 jovenes oficiales de la Marina de Guerra Argentina.
Las reacciones no demoraron, en el marco de la diplomacia de la protesta y citación de embajadores para hacerles presente nuestra indignación y repulsa. Pero no fué una manifestación que englobe a la nacion Argentina en su totalidad, ni el congreso se reunió extraordinariamente, ni hubo un paro simbolico de 5 minutos en la vida nacional. Ni el Capital ni el Trabajo hicieron oír su voz de repudio. Ni siquiera con la vehemencia piquetera cuando defienden intereses propios del sector. Pero Argentina sigue de pie, aún parece que no se da cuenta de que estos globos de ensayo - mortíferos - son una muestra, solo una muestra.